miércoles, 11 de noviembre de 2009

El demonio en la Biblia ,¿es simbolo o realidad?


Tal vez para la mayoría de los laicos católicos y también cristianos evangélicos , que tienen una fe practicante, la existencia del demonio esta fuera de discusión , creen que existe sin lugar a dudas y lo hacen por que implícitamente es parte de la doctrina de la Iglesia, osea la creencia en la existencia del demonio no es objeto de fe para nuestra salvación , pero el reconocer que necesitamos de la redención de Cristo, porque fuimos heridos por el pecado a causa de que en el principio ,nuestros primeros padres que fueron creados buenos (cf. Gn 1,31)y estando en un estado de inocencia fueron tentados por la serpiente que es un símbolo de la presencia del demonio en el relato del jardín del Edén, según la interpretación del nuevo testamento (cf. Ap 12,9) y que pecaron y su pecado se propago a toda la especie humana , hace que tengamos la necesidad de reconocer no solo la existencia sino la presencia del demonio como un agente que opera en el mundo, para causar la perversión del hombre.

La existencia del demonio como un ser o entidad espiritual es dogma de Fe, fue definido en el IV Concilio de Letrán, vale la pena citar todo el texto de la declaración dogmática de este concilio:

D-428 Firmemente creemos y simplemente confesamos, que uno solo es el verdadero Dios, eterno, inmenso e inconmutable, incomprensible, omnipotente e inefable, Padre, Hijo y Espíritu Santo: tres personas ciertamente, pero una sola esencia, sustancia o naturaleza absolutamente. simple. El Padre no viene de nadie, el Hijo del Padre solo, y el Espíritu Santo a la vez de uno y de otro, sin comienzo, siempre y sin fin. El Padre que engendra, el Hijo que nace y el Espíritu Santo que procede,: consustanciales, co-iguales, co-omnipotentes y coeternos; un solo principio de todas las cosas; Creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles, espirituales y corporales; que por su omnipotente virtud a la vez desde el principio del tiempo creó de la nada a una y otra criatura, la espiritual y la corporal, es decir, la angélica y la mundana, y después la humana, como común, compuesta de espíritu y de cuerpo. Porque el diablo y demás demonios, por Dios ciertamente fueron creados buenos por naturaleza; mas ellos, por sí mismos, se hicieron malos. El hombre, empero, pecó, por sugestión del diablo. Esta Santa Trinidad, que según la común esencia es indivisa y, según las propiedades personales, diferente, primero por Moisés y los santos profetas y por otros siervos suyos, según la ordenadísima disposición de los tiempos, dió al género humano la doctrina saludable.

Vemos como el texto empieza con la declaración, ''Firmemente creemos y simplemente confesamos...'' dando a entender que es una declaración oficial de lo que cree la Iglesia y empieza a explicar de forma sistemática el misterio de Dios y la creación de los criaturas ya sea espirituales o corporales, angélicos , mundanos y humanos , incluso menciona la naturaleza buena de los demonios en un principio aunque después como dice este texto se hicieron malos.

Sin embargo en el ambiente académico, importantes corrientes de opinión, provenientes de la crítica racionalista, tanto católica como protestante desde el siglo XX y en especial desde la década del 60 se empezó a cuestionar la influencia y hasta la existencia del demonio.
Para ejemplo citare a algunos teólogos tanto protestantes como católicos que han tenido cierta influencia:
Karl Barth (1886-1968): aunque se aleja del protestantismo liberal, Barth piensa que el demonio mas que un ángel caído es un no ángel, es un no ser, es vacío, no-persona, hace una antítesis asimilable de la nada mas que al ser, por tanto Barth niega la caída de los ángeles.
Rudolf Bultman (1884-1976): quien fue el que lidero la corriente reductora mas radical, escribió en determinada ocasión, '' El conocimiento de las fuerzas y de las leyes de la naturaleza ha eliminado la creencia en espíritus y demonios (News Testament und Mythologie, Hamburgo 1948)
Paul Tillich (1886-1965): protestante alemán emigrado a América, hace una reducción ontológica de los ángeles y demonios , llegando a la conclusión que el demonio es una personificación del Mal que habita en la humanidad caída.
E. Reisner en 1961, propone incluso una reducción psicológica al afirmar que , ''el diablo es la nada personificada del hombre que se opone a su Creador buscando su propia divinización.''
El catecismo Holandés en 1966, reduce al demonio a una hipótesis abierta que no se impone a la fe cristiana. El demonio o el maligno tan solo sería un nombre dado al misterio del Mal. Sin embargo Pablo VI pidió una rectificación, afirmando que ''la creencia de ángeles buenos y malos es una creencia enraizada en el Evangelio y en la tradición de la Iglesia''
Un último ejemplo, en 1970 H. Haag propone mas abiertamente la supresión del diablo, pero esta postura tan radical, motivo una respuesta de condena por parte de la Congregación de la fe, en el año 1971.
En fin el dentro del ámbito académico hasta la fecha de hoy se sigue cuestionado fuertemente la existencia del diablo como una entidad espiritual y se le quiere reducir al ámbito del mito.
Al parecer como lo dijo el teólogo holandés P. Shoonenberg, basándose en el texto citado arriba del Concilio de Letrán (1215). ''El texto del magisterio no afirma la existencia de los ángeles o demonios sino que la presupone, por este motivo los teólogos deberían preguntarse si tienen el derecho de decir , sin formular ninguna reserva, que la existencia de estos seres espirituales es una verdad de fe. ''

Para terminar ,debo decir que muchas veces las afirmaciones que han tenido los exegetas, no toman en consideración la vivencia y la práctica de la Iglesia en su combate espiritual con el demonio a través del rito del exorcismo. Aun cuando en el año 1999 se modifico y actualizo el Ritual de Exorcismo, el anterior estaba vigente desde 1614 y sufrió ligeras modificaciones en 1926 bajo Pio XI y en 1952 bajo Pio XII.

En lo personal creo en la existencia del demonio, ya que no se puede llegar a una afirmación definitiva basándose solo en estudios exegéticos que usan métodos histórico-criticos y literarios, ya que para utilizar estos métodos, el exégeta debe apartarse de toda idea dogmática preconcibida para poder estudiar con total libertad el texto, se debe tener en cuenta la Tradición de la Iglesia, el magisterio y lo más importante y lo vuelvo a recalcar , la propia experiencia de la Iglesia en su combate espiritual con el demonio en estos 2000 años. Por algo San Pablo dice que el misterio de la Iniquidad , se encuentra operando en el mundo (cf. 2Ts 2,7), la palabra misterio quiere decir una realidad que supera nuestra comprension humana pero a la cual tenemos acceso gracias a la revelación.

Bendiciones.
Luis Breña

3 comentarios:

  1. Tema muy poco comentado y estudiado por su complejidad... pero me gusto la conclusiòn, "es tambien la experiencia de la Iglesia en estos 2000 años" que evidencia la existencia del diablo, adversario, maligno, como quieran llamarle....

    Quien lo niegue se va en contra de los Evangelios, Epistolas e Historia de la Iglesia y hasta la fe (para algunos creyentes)-

    Besos, Lalito :)

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  2. En realidad, al hablar de demonios e ir a los evangelios para fundamentarlos debemos tener en cuenta muchas cosas como: época, cosmovisión, lenguaje, traducciones, etc ,etc, etc.
    Sería interesante volver a leer este artículo pero con fundamentos bíblicos.

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  3. Gracias por tu sugerencias Ray, en el siguiente articulo , enfocare el tema en un nivel mas biblico.

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