sábado, 24 de octubre de 2015

La misericordia nos hermana : una lectura del buen samaritano.


Comúnmente la parábola del hijo pródigo se entiende como una enseñanza de Jesús sobre la misericordia y la compasión , aunque no es errónea esa interpretación no es la única  , lo que propongo en este artículo es la propia lectura que ofrece el evangelio pero que pasa desapercibida
Para esto veamos primero , ¿cúal es la pregunta de fondo en la parábola del buen samaritano?
Cuando el maestro de la Ley justifica su pregunta , volviendo a preguntar ¿Quién es mi prójimo? , debemos tener en cuenta el contexto del amor al prójimo en Lv 19,18 en el marco de la leyes de santidad , que son leyes dadas dentro del marco de la Alianza de Dios con el Pueblo de Israel. Para los judíos el prójimo era otro varón judío en otras palabras otro miembro de su Pueblo.
Cuando Jesús responde por medio de una parábola da una respuesta sorprendente. Muestra a un samaritano que muestra compasión de un judío y obra bien haciéndole curar las heridas y preocupándose de su recuperación completa y Jesús le pregunta al maestro de la Ley ¿Quién fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones y la respuesta del maestro de la Ley fue: el que practicó la misericordia y Jesús dijo , ve tú y haz lo mismo.
Ahora Jesús propone que el prójimo no solo es otro miembro del Pueblo de Israel sino que al practicar la misericordia con el que te mas te necesita te convierte automáticamente en  hermano  de él , lo convierte al otro en miembro de tu Pueblo. En otras palabras la practica de la misericordia hacia la persona necesitada tiene un efecto transformador en el otro

Saludos
Luis Breña


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