martes, 8 de octubre de 2013

La acción del demonio, tentación y libertad humana.

Hola, en esta oportunidad quisiera hacer una reflexión sobre el pecado y la tentación, he decidido escribir este artículo debido a una conversación escrita con amigo en relación a la naturaleza del demonio , la tentación y la libertad del ser humano.

Escogí la foto del niño comiendo desmedidamente el dulce de chocolate, como un símbolo que lo que es la tentación y la concupiscencia que mas adelante explicaré.

Primero quiere hacer la siguiente reflexión sobre la figura del demonio o los demonios

Una cierta corriente teológica y exegética, sostiene que el demonio es un mito o sin símbolo del mal en el mundo o una personificación del mal de los seres humanos. También se argumenta que la idea de los demonios y ángeles proceden de la cultura y mitología persa.

Es cierto que la demonología judía tuvo su influencia en la cultura persa, pero es igual que la concepción de Dios en el judaísmo, en la actualidad está demostrado que Yahvé era una divinidad proveniente de la región del desierto de arabia y que la concepción de Dios se fue fusionando con la concepción del Dios patriarcal de Abraham, Isaac y Jacob, que era una divinidad peregrina propia de los nómadas y seminómadas, y que también toma características del Dios El , divinidad del panteón cananeo , cuando los israelitas se encuentran en la tierra de caanan, pero afirmar por eso que Dios es un símbolo de nuestras propias aspiraciones seria muy reduccionista. No hay contradicción entre el hecho que históricamente la fe del pueblo de Israel va evolucionando con el tiempo y que haya tomado prestado concepciones religiosas de otros pueblos, porque Dios se ha ido revelando de manera progresiva a través de esa evolución histórica de la fe del Pueblo de Israel.

La concepción de los demonios y de satanás, pertenece a la periferia de la revelación (digo periferia porque el centro de la revelación es Dios) y si está demostrado que históricamente tuvo influencia de la religión y mitología persa, cuando entraron en contacto con ellos.

Pero aun afirmando la existencia de los demonios o de satanás, ¿se puede afirmar que el hombre no es responsable de sus actos sino que es culpa del diablo?
La respuesta es no, el ser humano no puede excusarse en el diablo para librarse de la responsabilidad de sus actos. ¿Por qué? Porque Dios nos dio el don de la libertad, por eso siempre tendremos responsabilidad de nuestros actos.

¿Entonces que es la tentación y quien la origina?
La tentación es un deseo frente a un tipo de bien que produce una satisfacción inmediata, agradable a nuestros sentidos, pero que en el fondo nos puede hacer daño si esa elección se pone por encima a la voluntad de Dios y lo que origina la tentación no son los bienes en si , sino nuestra propia concupiscencia.

¿y que es la concupiscencia?
Es una situación que afronta todos los seres humanos a raíz del pecado de nuestros primeros padres, la concupiscencia es el deseo y muchas veces un deseo desmedido frente a la satisfacción de nuestros deseos carnales (carnal en sentido de nuestra corporalidad y nuestros sentidos, no solo en el sentido sexual). Los deseos para calmar y satisfacer nuestros deseos corporales o carnales o los relativos a este mundo material , en si no son malos , pero es malo cuando son desordenados y se ponen por encima de cumplir la voluntad de Dios. La concupiscencia se encuentra presente a pesar de que uno recibe el bautismo, en el magisterio de la Iglesia se dice que a pesar del bautismo, nuestra naturaleza sigue sufriendo los efectos de la perdida de la gracia y justicia original, que son la muerte, enfermedad y la inclinación por el pecado ( la concupiscencia) El demonio siempre nos tienta, pues no, somos tentados por nuestra propia concupiscencia, pero como dicen algunos exorcistas y también lo dice el magisterio , el demonio es el tentador y busca nuestra perdición y en algunas ocasiones puede tentar al ser humano ,

¿Cómo diferencia una tentación producida por la concupiscencia y una tentación de origen demoniaco?
Pues como afirman algunos, si una tentación viene así de la nada, y es fuerte, recurrente , obsesiva ya algo fuera de lo normal , es probable que tenga su origen en el demonio, no es frecuente pero puede suceder, ¿Qué hacer en estos casos? La solución, oración, eucaristía, la confesión, dejarse aperturar a la gracia de Dios. Pero aunque sucede el caso que una persona cometa pecado debido a una tentación producida por un demonio, no quiere decir que sea responsable de sus actos.
La libertad del ser humano no es disminuida por el accionar del demonio. Usar del excusa al demonio para librarse de su responsabilidad, no tiene nada que ver con la moral católica ni con la enseñanza de la Iglesia. Por eso negar la existencia de los demonios o satanás, solo porque se piensa que le resta responsabilidad a los actos del ser humano, seria partir de un enunciado erróneo, y como indica la lógica, partir de un enunciado erróneo, aunque se razones de manera lógica termina en una conclusión errónea. Espero que este artículo les haya servido de ayuda

Saludos
Luis Breña